Espacio urbano de carácter residencial conformado por chalets y viviendas adosadas entre las calles Kirikiño y Zuberoa, en el distrito de Rekalde. Construido en 1916 según proyecto de los arquitectos Federico de Ugalde y Enrique Epalza, con la intervención de Pedro Peláez.

El empresario Juan José Irala promovió a partir de 1908 este barrio, más conocido como Irala, para albergar obreros y empleados de clase media, en una nueva experiencia en el campo de la vivienda modesta. El proyecto fue redactado por el arquitecto Federico de Ugalde, que contó con la colaboración de un arquitecto de prestigio como Enrique Epalza –autor del Hospital de Basurto- y el maestro de obras Pedro Peláez.

Esta propuesta innovadora tomaba referencia de modelos anglosajones de urbanizaciones periféricas, llegando a contar con una población de más de 3.000 habitantes. Ejecutado en las primeras décadas del siglo XX y concluido en 1916, se fue conformando con tipologías de chalets y viviendas adosadas de baja densidad y de renta económica, dotados de jardines y patios particulares. El resultado fue un conjunto con elevadas calidades urbanísticas e higiénicas, bien comunicado con el Bilbao histórico y el Ensanche por medio del tranvía y con servicios propios: capilla, escuela, oficina postal, economato.

Las viviendas disponían de cocina, aseo, salón y dos o tres dormitorios; fachadas de estilo neovasco, referencias inglesas y detalles modernistas. Algunas de esas viviendas han llegado hasta nuestros días y son testigo de lo que en su día fue calificado como el primer ensayo de organización social, algo totalmente novedoso en España.

 


Francisco J. García de la Torre y Bernardo I. García de la Torre