Situación.- F6. Empieza.- Gordóniz. Ter­mina.- Calle Jaén.

Nombre propio del lugar, impuesto por el Ayuntamiento primeramente en 1933 y ratificado el 6 de septiembre de 1999. Su traducción del euskera es "iglesia nueva".

En el si­glo XV estaba en este lugar la casa-torre de Novia Salcedo, cerca de la er­mita de San Juan Bautista, fundada en 1589 por Juan de Novia y María Uso de Ulíbarri. Esta casa-torre se derribó en 1944. La ermita servía de amojonado antiguo de la Villa en su estrada, correspondiente al de Ruesga.

La historia del Hospital de Elejabarri comenzó cuando el 2 de septiembre de 1910 el arquitecto municipal Raimundo Beraza, fue encargado por el Ayuntamiento para ver unos terrenos próximos al cementerio de Elejabarri y construir un hospital para afectados por el cólera. La Junta Municipal de Sanidad aceptó la aprobación del arquitecto y, Ricardo Bastida realizó el proyecto para construir dos pabellones en línea, con veinte camas cada uno para mujeres y hombres. El proyecto no gusto al gobernador militar, Alberto María de Borbón, por la proximidad al cuartel Reina Victoria y se olvidó. En marzo de 1911, se dio otra epidemia de cólera y por fin el 2 de agosto de 1911, el alcalde Federico Moyúa contestó al Gobernador que el Ayuntamiento acelerararía el proceso para la construcción del Hospital de Elejabarri. A la semana siguiente se aprobó el presupuesto de Pablo Arrieta y Joaquín Onaindía y, el 30 de noviembre se terminaban las obras con un coste de 43.408.99 pesetas. Como hospital de infecciosos solo acogió a algunos brotes de fiebres tifoideas. En 1945 la villa se vio afectada por un fuerte brote de tifus exantemático, conocido como ”piojo verde”. El hospital realizó un gran servicio pues se utilizó como centro de acogida y tratamiento de las persona en situación de riesgo de contagio. Cuando pasó la epidemia el hospital se utilizó como albergue para transeúntes hasta finales del siglo XX cuando fue demolido.

Javier González Oliver