Empieza.- Camino del Bosque. Termina.- Atxuri.

El nombre se debe a la proximidad a la parroquia de la Encarnación del Hijo de Dios. En los terrenos de Ibeni, extramuros, junto a las vi­ñas de Mentxaka, en el siglo XVI se asentaron un grupo de mujeres piadosas que en 1498 ha­bían abrazado la Orden de Santo Domingo, presididas por María Ortiz de Ma­dariaga, y que hasta enton­ces ocupaban una casa en la ca­lle de Somera

Para poder ad­quirir unas huertas y corrales que los vecinos se negaban a vender, recurrieron a la Reina. Se comenzó la construcción el 4 de agosto de 1513, con cédula de doña Juana, despa­chada en Valladolid a 30 de mayo, inaugurándose el día de la Asunción de Nuestra Señora, en marzo de 1515, y asistiendo a la misma el Duque de Alba, que dio una limosna de 800 ducados. Respecto a la obra no hay seguridad, unos la atribuyen a la mano del maestro Juan de Álava, y otros al dominico Fray Martín de Santiago.

Como tenían proble­mas con el vecin­dario, acudieron nuevamente a la Reina, de quien obtuvieron su pa­tronato por Real Carta expedida en Madrid, el 23 de febrero de 1516, y, además, obtu­vieron de Su Santidad León X, el breve Exponinobis, fechado en Roma el 18 de agosto del mismo año confirmando el hecho. 

En 1523, fueron de­finitivamente recibidas por la Orden, tomando el velo negro de ma­nos del obispo de Astorga y nuncio apostólico en In­glaterra, Fray Álvaro de Osorio, el cual bendijo la iglesia y con­firmó a muchas per­sonas. Este fue el primer obispo que entró en Vizcaya. Durante muchos años fue iglesia conventual de las madres Dominicas y de los varones.

La fa­chada, realizada por Guiot de Beaugrant, con su gran arco de punto abocinado, protege la bella portada re­nacentista y un hermoso re­lieve de la Anunciación, coronado por la espadaña de las campanas, dando entrada a un gran templo gó­tico, con tres naves, cru­cero y ábside.

En la parte del Evangelio, se encuentra la urna que presidía la Casa de Juntas de Gernika con los restos de San Valentín de Berriotxoa, cedidos al templo cuando se produjo su canonización. Los tres lienzos de grandes pro­porciones que cuelgan de las paredes corresponden a escenas de la vida del Santo, uno de ellos puede ser de un pintor vietnamita. Posee un amplio coro y dos sepulcros del gótico isabelino en los extremos del cruce­ro. Antaño fue sede de la Cofradía del Santo Rosario.

En las inundaciones del 27-28 de agosto de 1983, la parroquia sufrió grandes destrozos, alcanzando las aguas en el interior de la iglesia una altura su­perior a los cinco metros.

El 4 de abril de 1995 se abrió al público el Museo Diocesano de Arte Sacro. El emplazamiento esta en el Convento y cuenta con biblioteca, salas de audiovisuales y exposiciones y un taller de restauración. 

Javier González Oliver