Situación.- F5. Empieza.- Hurtado de Amezaga. Termina.- Alameda de Urquijo. Fecha CMP.- 31 de enero de 1964.

En esta calle estaba la Congregación Mariana de San Luis Gonzaga, en donde estuvo durante muchos años como director espiritual.

El Reverendo Padre Juan Lojendio Garín, de la Compañía de Jesús, nació en San Sebastián en 1877 y falleció el 10 de enero de 1964. En 1922 fue destinado a Bilbao por sus superiores, primero en la Universidad de Deusto, luego en el Centro San Luis y, por último en la Residencia de los PP. Jesuitas, donde ejerció su ministerio.

Desde el 16 de marzo de 1871 se le llamó Calle La Paz. Se le impuso como recuerdo al término de las contiendas conocidas como Zamacolada, suceso ocurrido en agosto de 1804, cuando se otorgó la concesión para construir el Puerto de la Paz en la anteiglesia de Abando, amparado por Godoy, duque de Alcudia y Príncipe de la Paz.

Para competir con Bilbao y su Consu­lado, se había pensado en establecer un puerto de franquicia y jurisdicción especial, con una organización mercantil de dominio en casi todo el Señorío de Vizcaya en el aspecto marítimo, a principios del siglo XIX.

Simón Bernardo de Zamácola, escribano de Dima y Regidor del Señorío, apoyado por el consultor Aran­guren, sostuvo una serie de intrigas con la burguesía bilbaína, que concluyó con un viaje a Madrid para obtener la aprobación de la construcción de un puerto que compitiese con el que tenía la villa. Las intrigas de Zamácola culminaron cuando el 31 de diciembre de 1801 aparecía una Real Orden autorizando la construcción de un puerto en Abando. El proyecto lo realizó en 1804 el arquitecto de Épila, (Zaragoza) afincado en Madrid, Silvestre Pérez Mar­tí­nez y se llamaría Puerto de la Paz en honor al consejero de Carlos IV, Ma­nuel Godoy que tenía el título de Príncipe de la Paz.

El Consulado, ante el prejuicio que su­ponía este proyecto, apeló al motín popular. Los hechos alcanzaron tal magnitud que repercutieron en la Corte, enviando tropas para pacificar los ánimos. Comenzaron los trabajos del puerto, se plantearon las calles y plazas, se asentaron los malecones y muelles, y se posicionaron los edificios principales. Una de las plazas se llamaba según los planos, Plaza del Príncipe de la Paz, recuerdo de dicha plaza fue el nombre que tenía esta calle.

Próxima a esta calle, en la que hoy es el Instituto de Enseñanza Media, se había proyectado construir una dársena para 300 embarcaciones.

El edificio que los jesuitas tienen en el número 2, fue proyectado por el arquitecto bilbaíno Emiliano Amánn Amánn (1882-1942).

Javier González Oliver