Situación.- F6. Empieza.- Avenida del Ferrocarril. Termina.- Medina de Pomar. Fecha acuerdo.- 3 de julio de 1980

Se atribuye la leyenda a Jaun Zuría o López Fortún (El Señor Blanco), nieto de los reyes de Escocia, como primer Señor de Vizcaya, y bajo cuya jefatura los vizcaínos vencieron en la Batalla de Padura, el 30 de noviembre del año 870 a los leoneses, mandados por el príncipe Ordoño que murió en la Ba­talla y fue sepultado en un mausoleo de piedra en la Iglesia de Arrigo­rriaga:  «e hobieron allí su pelea mu­cho porfiada e reñida e fue vencido e muerto el fijo del Rey de León.... e por la gran alegría que hobieron los vizcainos, porque el dicho Zuría provó bien sus manos, tomáronlo por Señor e alzáronlo por Conde de Vizcaya... y este Conde Zuría tomó por armas dos lobos encarnecidos con dos carneros en las bocas y dos árboles entrellos, y ansí los han los Señores de Vizcaya... » Huyendo los leoneses, fueron perseguidos hasta un lugar llamado Luyando donde había un roble, viendo a Ordoño II "el Malo" sin aliento, Jaun Zuría le dejo marchar a condición de no volver; y golpeando el árbol con su es­pada dijo que allí debía cesar la persecución. Desde entonces aquel árbol se llamó "Ma­lato", enfermo, por los golpes y heridas que recibió. También allí, según la leyenda, fijó Jaun Zuría los límites meridionales del Seño­río de Vizcaya. A la salida de Luyando hacia Orduña, está la Cruz de piedra labra­da, erigida en 1780 con una inscripción que dice: «Este es el sitio donde estuvo el memorable árbol Malato del que hablan las historias y la ley quinta del título primero del Fuero del muy noble y leal Señorío de Vizcaya. Año de 1780».

Según esta versión, los vizcaínos después de la batalla victoriosa de Padura, eligieron por su primer Señor a Jaun Zuría pactando con él, a cam­bio, el reconocimiento de determinados derechos que se reservan.

Desde el 26 de mayo de 1963 se llamaba Batalla de Brunete. En esta pequeña loca­lidad de la provincia de Madrid, situada en un cruce de carreteras de importancia, se libró una cruenta batalla durante la Guerra Civil de 1936. Comenzó el 7 de julio de 1937 y en 20 días que du­ró, los nacionales tuvieron más de 1.700 bajas y los republicanos el 60 % de sus efectivos.

Javier González Oliver