Situación.- F4. Empieza.- Alameda Ma­zarredo. Termina en San Vicente. Fecha CMP.- 13 de noviembre de 1930.

Recuerda al linaje de los Arbolantxa, cuyo solar originario estaba en la anteiglesia de Begoña, también poseía dos casas-torre en Bilbao; la de Martín Pérez de Arbolantxa en la calle Belostikale, esquina a La Ribera, y la de Juan de Arbolantxa, en Barrenkalebarrena, esqui­na con La Ribera. Fue primer proboste de Bilbao, y donó los terrenos para construir el convento de San Francisco. Tuvo sus diferencias con los Reyes Católicos al restablecer las ordenanzas que había dictado Enrique III para tranquilizar a los banderizos, aunque no impidió que figurase como uno de los primeros hijosdalgos del Señorío cuando Fernando el Católico juró los Fueros. Una torre de los Arbolantxa estuvo en el desaparecido monasterio de San Francisco El Real, aquí había desde 1475, una capilla dedicada a Santa Clara donde se enterraron los Arbolantxa y pusieron su escudo con la flor de Lis.

La primera noticia que se tiene de este linaje corresponde a Juan Sánchez de Arbolantxa, que en 1321 aparece como preboste de la Villa en la sesión a súplica de Juan Pérez, despensero mayor de la Señora de Vizcaya, María Díaz de Haro, para que defienda al Concejo de Bilbao contra el ataque de los Leguizamón que habían sufrido en los molinos de Basondo. En la primavera de 1334, se hospedó en su casa el rey Alfonso XI que había venido a apoderarse del Señorío, hecho que no conseguiría.

Pedro de Arbolantxa nació en Bilbao hacia 1476, siendo el principal representante de su linaje. Gran mercader, marino y aventurero, dueño y maestro de una gran nao, que tuvo un fin trágico, pues, apresado por los geno­veses en la costa portuguesa, murió junto a trescientos de sus hombres, arrojados por la borda. Ocho años después, su hijo Martín de Arbolantxa se vengó matando de una puñalada en las gradas de la iglesia de Santa María de Sevilla a Luqueitio Genovés, que estaba al mando de los que mataron a su padre.

En escritura pública de 1541, el entonces patrono de la iglesia de Santa María de Begoña, Gregorio Gómez de Escauriaza y Butrón de Leguizamón, concedió a la familia de Arbolantxa autorización para que pudiera colocar sus armas en uno de los lados del altar de San José, a condición de que se comprometiera a reedificar el arco en el cual había de ir su escudo, si este se destruía.

En sus andanzas como navegante fue compañero de Vasco Núñez de Balboa, célebre navegante que en 1513 descubrió el Océano Pacífico. De este linaje fue también el poeta Jerónimo de Arbolantxa, cantado por Miguel de Cervantes en su viaje al Parnaso y autor del libro Las Habidas, impreso en Zaragoza en 1566.

Javier González Oliver